viernes, 3 de julio de 2009

Aldea global vs. Empleado local.

Nos movemos en un nuevo mundo, todos, el que mas y el que menos, ya domina los nuevos términos asociados a las nuevas tecnologías, y es que el mundo se nos ha quedado pequeño, en picosegundos nos comunicamos con gente que se encuentra a cientos de miles de kilómetros y como resultado de este “encogimiento del mundo” las teorías y las ideas viajan a una velocidad pasmosa, lo que hoy desarrolla un señor en Hong-Kong hoy se aplica en Villaabajo, eso si después de fregar su paellera con Fairy.
Del mismo modo la expansión empresarial permite que una misma empresa con filosofía, ideas y productos senegaleses, por poner un ejemplo, abre una sucursal en Villarrica, seguramente importara lavavajillas ya que estos pobres aun tiene la paellera sucia, y aquí surge el problema.
¿Es que queda alguien en este mundo donde las ideas fluyen como el agua, que piensen que importar o exportar modelos de funcionamiento empresarial es eficaz?
Aplicar estándares de producción y gestión en entornos socioculturales diferentes es un error.
No pretendo en ningún momento decir que no se deben implementar estándares en las empresas, pero lo que esta claro es que estos modelos deben tener un componente adaptativo importante, por lo tanto lo que pretendo decir es que empresa global, estándares de funcionamiento generales, aplicabilidad local.
Una importante empresa de telecomunicaciones nórdica, abrió como era de esperar su sucursal en Madrid, y lógicamente importo toda una filosofía nórdicas de trabajo y de acondicionamiento de las instalaciones, son de reseñar en este caso un practica que tenia un éxito mas que notable como medio de motivación de sus empleados en su país de origen y que en el nuestro resulto ser un fracaso.
En el comedor común se disponía para desayunar de bollería y café gratuito, esta practica se considero un incentivo importante en el país de origen de manera que la gente llegaba antes de su horario, desayunaba y a la hora estipulada sino antes se encontraba en su puesto de trabajo.
Bien ahora analizamos el caso extrapolándolo a la oficina de esta empresa en nuestro país, al personal español nunca se le pudo convencer de que si quería desayunar en la oficina debería llegar antes, la circunstancia que se dio fue la siguiente, el personal llegaba a su hora oficial de entrada y se dirigía a desayunar con lo que la presencia real en su puesto de trabajo se retrasaba bastante.
Por lo tanto como conclusión solo decir que debemos adaptar nuestras politicas empresariales a la realidad social del entorno, no se comporta igual laboralmente la gente en Madrid que en Barcelona o Bogota, no responden igualmente a la motivación ni a los estimulos y por tanto politicas erroneas pueden dar lugar a desmotivación y a una rotacion laboral muy alta.

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